Mi Osadía

Mirando a lo lejos un ave
surcar el horizonte,
me hice viento
para envolver sus alas
y tocar el cielo.
Me hice rayos de luz
en sus plumas;
iluminé el rostro
desfigurado de los valles,
los pinté de tornasoles
y entre surcos,
lancé gritos de libertad.
En los mares cristalinos
busqué el reflejo de mis ojos
en sus ojos;
busqué el miedo
la angustia
el llanto
y ya no estaban;
busqué rastros del pasado,
pedazos de ti,
de nuestra historia
y hallé hermosos corales,
con perlas escondidas.
Perlas que son tiempos,
momentos que no se olvidan,
trozos de amor perdidos
que hoy adornan la vida.
Alcé con fuerza el vuelo
de aquella ave,
para saber el límite
de mi valentía,
la fuerza de mis ganas,
de no volver nunca,
a quedar quieta
de no mover mis pasos a la muerte.

…, No había límite.

Fui entonces estrella,
fui luna
y fui noche.
Fui la madrugada
que raya el alba de un día más
sin miedo,
de un día más,
sin ti.

Leslie Mansilla
Guatemala, Centro América 2018
#SunsetPoet

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Poema

Fue la mística luna de aquella noche,
la noche de tus ojos,
de tu boca.
Madre del llanto
y el delirio de tus besos
aquella noche,
la noche
de tus ojos,
de tu boca.

Y nacieron de mis manos aladas
caricias errantes,
musas de arena,
del mar salado, sin tiempo.
Y naciste de mis labios,
de mis versos,
de las apacibles costas,
en el atardecer de mis ojos.

©Leslie Mansilla
Guatemala, Centro América 2018
#SunsetPoet