Solo digo…

Hoy tomo el riesgo de decir lo que una mujer selvática no puede callar, en pleno uso de mis facultades de bachiller ignorante y desde la ridícula postura de una mujer que se atreve a pensar, (como me han señalado, alguna vez) alzo la voz a punta de pluma.
Como una protesta a lo que sea que sea, tiene a todo el mundo mal de la cabeza y aún más preocupante, del corazón.
¿En qué momento el ser humano, osó creer tener la razón?, ¿en qué ley basa sus conceptos de justicia e igualdad?, ¿quién es el perfecto que decreta y avala que está correcto que una mujer escupa a la cara de otra persona para hacer valer sus derechos?, “siendo éste el menor acto de cordura entre otros que por pena ajena y respeto a la integradad femenina que me exije compartarme como una dama, prefiero no mencionar” (derechos que según mis retrogrados conceptos, quizá) permiten una nueva era de libertinaje y una generación perversa sin conciencia y responsabilidad social.
El colapso de la tierra, del mundo, es el aumento de iniquidad.
En la cadena alimenticia del pecado y el desorden siempre habrá alguien ocupando un último lugar.
“Pero claro”, como hablar del pecado a un mundo que no tiene infierno, ni cielo, ni demonios, ni Dios. Es un mundo con una fe postiza, una fe que habla de si mismos y la arrogancia de sentirse capaces de alcanzar por si mismos una eternidad, y que va, una eternidad es demasiada ciencia ficción, reduzcamos la capacidad de pensamiento a una vida plena en esta tierra, donde todo absolutamente todo lo ilícito, es normal.
“La revolución mundial de una sociedad sin eternidad”. Porque es de ignorantes ilusos considerar que pueda existir un ser supremo que nos permite respirar, un ser que de la nada hizo todo lo que podemos ver y palpar, un ser que ordenó la tierra cuando solo era un vacío y un caos, un ser que tuvo en poco ser Dios y decidió tomar forma de hombre para entender nuestra naturaleza de pecado y por amor morir como nada en una cruz.
No existe esta teoría en ninguna universidad, no como una alternativa a la humanidad…, es más fácil decir que venimos del mono, “y dejarnos llevar por ese instinto animal que todos llevamos dentro”, que pensar en un ser perfecto que nos creo a su imagen y semejanza y exigirnos día a día alcanzar esa estatura de perfección.
Que si en un principio Dios no hubiese hecho todo en un orden divino, en balde entonces la ley en el corazón, en balde entonces el amor, en balde la razón que por dentro nos sacude y nos advierte que estamos haciendo las cosas mal.
Estas palabras que hoy escribo se harán polvo, como mis pensamientos un arenal, nadie se acordará de lo que digo, algunos me van a odiar, otros a lo mejor con suerte levantan la mano y dicen yo también pienso igual…

La verdad de este texto, es que de nada sirve la poesía, el arte, la música y todo lo que podemos crear si nuestros principios, nuestros valores se basan en un mediocre y pobre consejo de seres humanos sin la ley de Dios en sus corazones, sin el celo de decir “no al aborto” y en vez de matar, restaurar, en vez de acabar con una vida, recuperar dos, la madre y el hijo que ninguna culpa tiene de venir como sea que haya venido a existir.
Porque la chica que aborta, se saca un apuro de la panza pero no del corazón…
Padres, maestros, guías espirituales y de la moral, personas que tenemos un alcance de pensamiento más allá de lo común, que la vida nos ha dado la oportunidad de desprender el fango de la ignorancia de nuestros pies, por favor, no nos podemos callar.
Seamos prestos a la sabiduría pero no la terrenal, no a los dichos de los sabios que ya están muertos y yacen en sus tumbas quizá, o el gusano y la polilla les volvieron polvo.
No, porque todo es temporal, todo tiene un final como la zarza en el desierto, perecerá y todos por igual.
El tiempo en esta tierra es muy corto, alcemos nuestros ojos que aunque están en nuestras cuencas no nos pertenecen, en ellos existe no una ventana solo al alma si no al universo entero a un universo que ni Buda, ni Mahoma, ni la mente más brillante hubiese podido formar.

Que si dices con tu boca, “Vida”, vida entonces tendrás.
Que si existe Dios, ¡Mira que si existe!… Dios no es más que la piedra angular que separa el bien del mal, por eso el engaño denso de las tinieblas, para que el panorama sea oscuridad y no poder distinguir la limitante que difiere lo que es permitido, de lo que conviene, de lo que edifica y de lo que puede esclavizar un pensamiento a la rebeldía sin temor a errar, considerando el libre albedrío como libertad.

Las mentes de muchos están dormidas, sumergidas en lo que el sistema quiere hacerles pensar, o mejor dicho… No pensar.

Desconéctate un poco de la nube, de la red, camina, respira, cruza una mirada, baila bajo la lluvia, siente como el agua revive tu alma y acaricia tu cabello mojado, salta sobre los charcos, respira el aroma de una flor, alza tu manos y da las gracias por la vida, por lo bueno y lo malo que has vivido, grita que perdonas y que puedes amar… A eso yo le llamo libertad.

Luego, conéctate de nuevo al sistema a ver si no sientes asco de la humanidad… Pon el noticiero en las mañanas y verás como dejas de dar gracias por el sol que te alumbra y te permite ver a los que amas.

El mundo se está yendo a la mierda, escapa… No te dejes engañar.

© Les Mansilla
Guatemala,Centro América

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Agradezco a Letras & Poesía el privilegio de colaborar con tan bello proyecto literario.

a través de Orgasmo

Bancarrota

No teniendo en poco los días pasados
aquellos, cuando a penas la vista alcanzaba los sueños perdidos de una niña trepada en su árbol, cómplice del atardecer, con el otoño eterno que cautivó mi alma y pintó de ocres mis versos.
Desde entonces, atrapada en el arte de una obra sin nombre, en la desnudez de un gran David con pies de un Hércules frustrado, en la incógnita mirada de un retrato opaco sin vida, me halle completa en una poesía.
Las agujas que llevan a cuestas el tiempo, han atravesado alguna vez mis pasos, abriendo zanjas en mi andar.
Las lagañas de los ojos advierten un caudal.
Hijos, padres, hermanos, amores, todos ellos han dolido, no ha quedado ninguno sin su lanza, sin su pico que desangra.
Los amigos…, Pocos son y, no los de risas y fanfarrias si no los de aguante hasta el llorar.
Mentiras como piedras que arden en las plantas de los pies me he hallado, como rayos de un sol empecinado en tierra árida fueron los engaños.
He sangrado versos que han mojado la tierra, naciendole tulipanes de rojo incandescente, amantes de la noche, del silencio y del café.

Hoy, no teniendo en poco, el sepulcro que reclama reflexión de los seres que aún llevo aquí en mi sangre. La niñez, que como estrella fugaz se ha marchado al firmamento con un puñado de deseos a cuestas.
El árbol aquel que arrulló mis tristezas cuando no sabía decir con madurez lo que no, lo que nunca.
La risa del abuelo, la californiana, los libros, el baile del vals, la merienda esperada y el olor a hogar que tantas veces me abrazó.
Las noches de insomnio, los versos tímidos, los desesperados, los tristes, los soberbios, los simples y los enamorados.
Las musas, el perfil griego aquel, la sombra poética que refleja a contra luz mis pensamientos, los libros que hablan y miran y tocan.
Sin tener en poco tanto y tanto, “Me declaro en bancarrota”.

Ya no puedo más seguir gastando insonmios, susurrando versos, no puedo más hablar de arte y poesía.
No puedo porque no puedo derramar el coágulo que desde el alma brota, no puedo más teñir mis días con palabras sin tiempo, sin muerte, sin vida.
Estoy harta de volver a la mirada profunda de aquel hombre que amé como a ninguno, que desgarró mis carnes y cubrió de hielo mis heridas. Estoy harta de la hipocresía.
Estoy hasta el límite del mismo cielo que me inspira de decir tanto y no decir nada.
Estoy que vuelvo todo hasta las entrañas del hedor profundo que emana del pasado.
Tengo un Dios que no se cansa de leerme, de mirarme e ignorar por gracia todas mis debilidades, tengo un Dios que calla cuando callo y habla cuando hablo. Un Dios que no es de palo ni de cuentos ni leyendas, un Dios que es espada, que es trueno, que es nube y es fuego, un Dios que es escudo y también es estandarte.
Cómo entonces puedo no sentirme vana. Si como perro que vuelve a su vomito son mis versos que insisten en lugares muertos, desolados de donde he sido desterrada.
Necia e insensata me he visto en el espejo, me he arrancado la ropa y me he dicho a gritos, “por favor ya basta”.
Ya no hay más un árbol que arrulle, lo que no, lo que nunca.
Ya no hay deseos a cuestas ni bailes de vals.
Ya las agujas del reloj no pueden más… El tiempo, el tiempo está cansado, la tierra está gimendo un final.
Muertes, llantos, gritos, injusticias, perversiones, y yo aquí, pariendo versos sin sentido sin final.
Me he asqueado un poco más, al ver que mis ojos quieren llorar, al ver mis manos que no quieren soltar lo mío, lo propio y eso es vanidad.
No quiero aplausos en un teatro, no quiero fama ni dinero, quiero hablar lo sensato, quiero hablar, lo que importa, lo que Dios dice cuando hablo, lo que calla cuando callo.
Porque mi alma necia quiere no callarse y mi espíritu ruge desde adentro…

Me declaro en bancarrota.

Leslie Masilla
Guatemala, C.A.
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