Tu Recuerdo

Tuve un amor
era rojo carmín,
su aroma
como ninguno;
pude sentirlo
una noche
mientras
soñaba
que besaba
su cuello.

Era un amor
de esos
que te llevan lejos
hasta la locura
y un poco más.
Su voz
embriagaba mi ser
y yo
le bebía
despacio.

En sus ojos
encontré
mi paraíso,
en su mirada
mi sosiego,
mi lugar secreto
a donde voy
cuando necesito
abandonar
esta soledad.

Cada palabra
un pétalo que cae,
cada recuerdo
un rayo de luz que ilumina.
Ahora,
es en mi alma
un hermoso campo
bañado
de
sol.

Les Mansilla / Guatemala, C.A. 2018

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Un Brote De Fe

No, no me rendiré,
seguiré peleando
por el amor.

Mis armas
serán las letras, ensangrentadas,
asesinas del ayer.

No sucumbiré
ante el recuerdo,
ante el horror.

Me levantaré
y llevaré mi poema
hasta el monte sión.

Exaltaré mi venganza,
con una sonrisa,
y un perdón.

Porque mis manos
no alcanzan justicia,
ni mis ojos total verdad.

Será Dios, mi juez
mi justiciero,
será Dios mi libertad.

Leslie Mansilla
#SunsetPoet
Guatemala, Centro América

Somos Arte

He hallado el arte en lo que ven mis ojos aun en la oscuridad, en lo que palpan mis manos en plena soledad, en lo que escucho incluso en el silencio; en lo que siente mi alma, en lo que calla y lo que trasciende a una poesía.

En el sol de un nuevo día, en una calle transitada, en un cielo cubierto de esmog.
En la vaga mirada de una persona en el metro, en la sonrisa de un niño, en la madre que alimenta a su cría, en las vayas que decoran el horizonte.
Es arte, está en todas partes.
En la corbata a cuadros del hombre elegante, en los harapos del indigente en la esquina, en la azotea, en los cables de la ciudad donde las aves se reunen y cantan.
En la educación, el decoro, el respeto y la templanza; en la calma y la paciencia, en la tolerancia, en el perdón. En la plegaria elevada al cielo, en la fé, en la misericordia de Dios.

En la muerte, en el rostro demudado de quién llora una pérdida, en el color fúnebre de un ataúd, en la fragancia de las flores del campo, en las voces mudas de un último adiós.

Lanzada al vacío sin fuerza y sin ganas de vivir, hallé que la tristeza y el lloro, es arte en oro puro.
El dolor, la daga que hace sangrar el alma mostrando así sin miedo, sin tapujos lo que lleva dentro.

No es solo arte, es un verbo.
Es libertad.
Es viento, es atardecer; es otoño, invierno y primavera es oscuridad y es luz.

Esta cercano a mi, en mis pensamientos, en mi palpitar.

Lo persibo en la lluvia que empaña mi ventana, en la bruma que cubre mis noches, en la luna que se esconde, en el canto de la cigarra, en mi humanidad.
En el ayer que como escombros esparcidos a veces son versos.

© Leslie Mansilla
Guatemala, C.A.
Sunset Poet

Susurros De Poesía

Destilan los versos de mi alma,
como el rocío de la mañana,
destilan la miel los azahares,
que renacen entre delirios

Amanece en el cielo una esperanza,
como tiernas manos que acarician la templanza;
el veneno que de la daga exige venganza,
no callará el amor que te ama.

Silenciar los versos que de mi alma fluyen,
tal cosa,
no dejaré si así mi alma lo clama,
si así la paz me cobija.

Deja que siga surcando mi cielo,
deja que siga mi estrecho camino;
no me veas cuando desnuda elevo mi canto,
cuando me visto de poesía.

Entre versos tristes recitaré,
escribiré mil días hasta la muerte,
hasta gastar mi pergamino
entre susurros de poesía, tu nombre y el mío.

Leslie Mansilla
Sunset Poet
Guatemala, Centro América

Erase una vez, en un corazón.

«”Yo no estoy loca”», eso dijo la locura mientras todos bebían el vino de la discordia y saboreaban los frutos agridulces del porvenir, «”Yo no estoy loca”», se repetía entre susurros y con sus dedos pintaba un picaso a la bolognesa con las salsas del bufe en una servilleta blanca.
Era el momento del brindis ya la cena estaba lista, la mesa era enorme y estaba repleta de manjares suculentos.
Todos con sus trajes de gala y sus grandes barrigas brindaban por sus inmensas fortunas.

— Yo brindo por mi habilidad de no necesitar de nadie, dijo el “Orgullo” por la superiodidad que mi pensamiento denota ante la mediocre muchedumbre, ¡Salud!

«¡Salud! decían todos vociferando con admiración.»

El “Sarcasmo” se puso de pié y con una mirada estirada dijo mientras veía hacia la nada:
— Yo brindo por todos ustedes, estimados señores, por su gran importancia en este mundo y la debilidad del hombre, ufanandose de poeseerlos en gran manera.
«¡Salud!… Todos casi de pie, celebraban el brindis tan acertado».

La “Auntenticidad” observaba discreta la osadía con la que celebraban sus palabras.

La “Valentía”, no se animó a llegar, la “Duda” le desanimó.

«De haber estado presente, hubiera dado un discurso que habría callado a todos estos engreídos y bocones», pensaba la “Timidez”, quien casi invisible ocupaba una silla en el banquete.

La “Ira”, impaciente esperaba su turno, interrumpiendo el momento de la fanfarria dijo con imponente voz: —”Ya basta de tanta risa”, tengo mucho que decir y preciso de su silencio, es una completa falta de consideración que no puedan escuchar lo que tengo que decir, me tienen arto con sus burlas y sus voces chillantes, estoy cansado de sus arrogancias y no tolero mas estar en este lugar, me largo porque todos ustedes son una partida de incultos que no saben comportarse” -, diciendo esto se marchó golpeando fuertemente la puerta.

El “Orgullo” se ofendió en gran manera y poniendose de pié dijo : — “Señores, con su permiso, me retiro, no necesito este tipo de escenas”-, dicho esto, salió del lugar caminando como quien lleva resortes en los zapatos y con su cara muy en alto; detrás, el “Sarcasmo” con su risa de medio lado, pues sin el “Orgullo” presente, se le es muy dificil hacerse notar.

El “Silencio” tomó la copa y la alzó, todos le observaron con gran atención, con un impulso triunfal bebió un buen trago hasta acabarse la discordia.

Fue entonces cuando la “Sabiduría se puso de pié y en ese ambiente de calma dijo con gran virtud:
— Brindo porque nunca nos falte la “Paciencia” y la “Tolerancia”-, señalando con la copa dió honores a las hermanas que siempre permanecían juntas.
— Brindo por la “Discreción” y la “Cordura”, por el equilibrio que postula su presencia; por la “Inteligencia” y la “Intuición”, por la “Paz” y el buen “Juicio”, por la “Verdad” y la “Templanza”, por todas ustedes grandes virtudes y sobre todo por la “Autenticidad”.

No pasó mucho tiempo sin que el “Miedo”, la “Mentira” y la “Hipocrecía” se levantaran sigilosos y abandonaran el festín.

Fue así como finalmente se llevó a cabo el gran banquete en el corazón del hombre y bebieron y compartieron experiencias, aprendiendo el uno del otro, hasta el amanecer.
Y sin esperarlo los sorprendió el “amor”.

La locura…, la locura siguió haciendo locuras, a veces pintando, a veces cantando, a veces escribiendo.

Leslie Mansilla / Sunset Poet / Guatemala, C.A.