Te lo digo con ternura.

…(Susurrando te lo digo)
Susurrando poesía,
con la esencia ensangrentada…,
te lo digo.

Escucha con tus ojos muy atento,
siente con la punta de tus dedos,
el filo de mi amor furtivo,
en cada letra,
en cada tiempo,
sin promesa,
sin soberbia.

…(Ab imo pectore)
Me persigno los labios
y en un rezo te perdono
y al maldito destino
también perdono.

Anido un sentimiento dentro de mi,
… (Te lo digo con ternura)
con la miel de tus ojos
con el veneno adicto de tu boca
con el eco de tu voz poeta.

Lo anido en el alma, en las entrañas, en las profundas cavidades de mi vientre.
Donde la luz no alcanza, donde entre penumbras abrigo los besos que no pude darte.

El invierno está triste,
el invierno y yo, estamos tristes,
tan tristes…,
las nubes se pintan grises
los recuerdos lloran aguaceros de soledades clamando cicatrices.

La melancolía,
posa en mi hoja en blanco,
como musa desnuda
y masturba su ser agrietado
en cada verso que prolija tallo,
odiando, llorando…, amando.
(Te)

La melancolía, no es mi enemiga,
es el ataúd de mi pluma muerta,
es el final de mi noche hambrienta,
de la carroña, del olvido.

No advierte daño ni heridas que sangran; en su silente compañía, distrae el atardecer aquel, donde inmersa en tu mirada, te busco
y es entonces…,
(Suspiro)
entonces, es cuando más te extraño, cuando no puedo discimular el grito que arde adentro,
Indignado,
tan dolido…, en agonía.

Entonces te miro
… (Aterrada)
Te miro en mi rostro como espejo,
en la lágrima que corre…,
en la expresión demacrada,
en la lugubre mirada…, sin brillo
en la muerte que avecina,
la mañana, el alba.

…(Dormiré)
Y en un sueño eterno…, seré poesía;
seré fantasma tras las cortinas,
la burla de tu desdicha,
el saco roto de la mierda que mana tu alma podrida,
frustrada,
hedionda
corrompida.

Odiare tus carnes, arrancaré de ti la mentira, la falsa caricia…, la lengua lasciva y beberé tu sangre hasta saciar mi ira…

… (Será solo un sueño)
Y tu serás el cuervo, la pesadilla.

…(Dormiré)
y seré musa, seré doncella,
hablaré con los dioses,
recitaré tus días como un canto de sirenas.

Con ternura lloveré en tus ojos,
besaré tu cara
cuidaré de ti tras la ventana…, seré tu ángel, tu demonio, tu espanto, tu viento frío…, tu suspiro.

Con ternura, hasta el día que mueras.

©Leslie Mansilla
Guatemala, C.A.

Pintura de Yossi Kotler
Aceptación

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Sin Tiempo

Que si aun te pienso… (me pregunta el tiempo)
te lo diría en una expresión condicional,
en un presente indicativo que te traiga de vuelta.

Si conjugarte solapara el destino,
reclamaría tu ausencia,
atinando a las probabilidades que me conceden
los cien poemas que te nombran.

Porque aun mis noches no encuentran su lugar en el cosmos,
cuando sin tener más camino que el recuerdo, te nombro.

Me pregunto… ¿cómo se diluye el amor?,
cuando en su esencia y su perfecta conciencia
decide abrazar la inmortalidad.

Haciendo nudos en mis letras
en el retraso del alba te encuentro,
escondido en las paredes de la madrugada,
en la ilusión que me repara
el espejismo de tu cuerpo y el mío
sin sangre, sin huesos, putrefactos.

Busco en el místico silencio
alimentar el espacio que habitas,
la insania que restringe
la voluntad de querer olvidar el nosotros
que denota el futuro imperfecto,
haciendo ecos de necedad.

Recurro siempre al mismo lugar,
cada que el corazón demanda el sentimiento,
la pasión y el llanto indeciso
que testifica el amor que aún late aquí en mi pecho.

Recurro a la mirada profunda,
a las letras que delatan el vacío que te extraña,
donde reposas silencioso,
donde te digo versos que trascienden
más allá del alma, de la vida,
más allá de esta historia sedienta de un final.

Leslie Mansilla, Guatemala Centro América
#SunsetPoet

Poeta

Torrente de caracolas delirantes
supuran versos sin ojos,
con alma, sí…
perenne,
lozana,
sin prisa,
sin adagio,
sin refrán,
sin proverbia.

Hijo del tiempo…

Hijo de lo eterno…

A tus pies la poesía
en sus altares te ansía,
en la desnudez de tu palabra,
en lo perpetuo de tu alma.

Come de tu boca el sol de la mañana,
madrugan los grillos porque has nacido;
calla la luna y esconde su velo
espera sin prisa
tu historia,
tu leyenda,
tu sello de hierro.

Cuando calle tu pluma
y la fe grite al cielo:
-“Un poeta pisó la tierra”-

Embarrose el fango con su celo.

Celo de ti, de tu presencia
de tu fina recurrencia
al mar de los secretos,
de los misterios
detrás de las sombras tristes
que empapan tus suelos.

Yo te miro,
con los ojos en los dedos,
y en un beso de amistad te bebo,
te endulzo con carbón
y te mojo los cabellos;
con mis versos te bautizo
porque eres un prodigio
que ha de parir el cielo
cuando nazcas de nuevo.

Leslie Mansilla/ Guatemala, C.A. / Sunset Less

Nostalgias

No ha oscurecido tu cielo
en mi mirada,
aún el sol no oculta sus rayos
tras de ti;
aun surco el destino inesperado,
entre bellos ocres atardeceres,
aun los cuervos sonríen
pensando en mí.
No alcanzará la primavera,
para la pluma que delira,
cuando soñando despierta acaricio
el poema en su cenit;
cuando precisa decir sin temores,
que los tiempos de amores,
padecieron de ti y de mi.
Sin embargo la tarde aun es hermosa,
como el eterno momento
en el ocaso aquel
donde mi mano tibia
contiene el afecto
caricia perfecta
sin ti.

Leslie Mansilla / Guatemala, C.A. / Sunset Less
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