Charlemos

Estimulo el pensamiento con un sorbo de café.
Respiro profundo, dando paso a que el milagro de la vida adule mis pulmones vírgenes de nicotina y alquitrán.

Pienso… Y tardo un poco en existir.

El sonido de un villancico navideño de una caja musical antigua, acompañado de unas luces pálidas parpadeantes alumbran la ventana de mi vieja y mal humorada vecina.

El aullido cansado de unos perros friolentos espantan el silencio de la noche que intenta permanecer en calma a los que ya, entre cálidas cobijas, descansan o hacen el amor.

Ya no se si el frío invierno trae consigo las esquirlas de un pasado frustrado o la esperanza de un futuro incierto.

Tengo en mis bolsillos un capital deprimido y acorralado. Menos mal que la navidad y su ambicioso espíritu no conoce mi código postal.
Ese es el peligro de la verdad. Una vez la conoces no puedes traicionar tus propios conceptos y argumentos.
Tachada de insensible por no colgar un Merry Christmas en la entrada lideo con la presión social de ser una madre antipática.
Mis hijos comprenden total y completamente el origen de la “Mágica fiesta” y deciden no empatizar, a lo que debo admitir… Me siento satisfecha.
(Esperando no herir susceptibilidades, abandono el tema)

Ahogada la nostalgia en un suspiro, contemplo una fotografía de mi siendo infeliz, pero ignorándolo.
Soy yo creyendo en el respeto a la integridad del ser humano, de la inocencia y de la sangre.
¡Vaya! Una niñez difícil…

Me dirijo al espejo y me veo mujer. Agradezco haber crecido.
Agradezco mi silencio, pues me permitió crecer, conocer y entender.
Y es que cuando veo el reflejo de mi mirada, solo puedo ver mas allá, veo profundo, intenso, infinito.

Vivo conciliada con Dios, vivo en armonía con el viento, en una rama de poesía me poso cada tarde a descansar, en el árbol frondoso de mi alma.

Derechos Reservados de Autor
Leslie Mansilla, Guatemala,C.A.
#SunsetLess

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Vagabundo

Hoy libero un verso,
de esos de luna llena
de musas dormidas,
de amores que olvidan.

Dejo escapar una poesía
sin nombre sin hambre,
sin sed, sin encanto;
un beso sin destinatario.

Abro mis manos
y recojo un puñado
de letras heridas,
de escombros sin dueño.

Con la tinta gastada
de noches cansadas,
del insomnio inapropiado,
me abrazo de una lírica demacrada.

Porque hoy escuche la canción,
esa que entona
tu nombre y el mío,
en tiempo pasado.

Asesinando el llanto
que te baña y te desnuda
a la luz de esta luna
que me acompaña.

Por eso libero un verso
huérfano,
uno que vaga en la soledad de la noche,
esa que aún te extraña.

Sin fe,
sin rumbo,
a su suerte,
a su muerte.

Derechos Reservados de Autor
Leslie Mansilla, Guatemala, C.A.
#SunsetLess

Melia

Cauta en sus huellas sigilas,
silenciosas.

Estampa en tonos quemados,
de bellos atardeceres
que ahogan el sol en un suspiro,
en un verso de noviembre.

Otoño que llora,
un amor de letras cursivas;
delirando versos tristes,
que como luces titilantes
alumbran el cielo en su mirada.

Tejiendo delirios,
arropando soledades;
el temblor del tiempo sin nombre,
sus manos contiene, en una caricia perdida.

Palabras como fantasmas,
extraviadas en el limbo del pasado;
navegando promesas en el mar del olvido,
suicidas en el nombre del amor.

Derechos Reservados de Autor
Leslie Mansilla, Guatemala,C.A.
#SunsetLess #InsomniosGastados