Le temo a la noche oscura
a la tempestad que no calla
que no esconde su furor;
temo llegar al borde del precipicio,
al terrible pico de la poesía,
tenebroso silencio que me absorbe.

La luna no esclarece las horas
el tiempo no existe más
el tic tac del reloj se ha marchado;
no existe mas el lloro
en el vacío siniestro de mis ojos ,
en mi agudo pensamiento
tan frágil.

Sin palabras,
sin versos
quedo muda,
sin réplicas del pasado.

Les Mansilla 
Guatemala, abril 2020

Cobardía

Te prefiero así
distante
callado
osado;
Como si nunca
hubieses existido,
como ese fantasma
misterioso
que llega cada madrugada
con el viento del pasado.
Es mejor que estemos lejos
es mejor que no me veas,
que yo no pueda verte,
Y no que no te ame
no que no te extrañe
o te piense
o te añore.
Es que soy cobarde.

Les Mansilla 
Guatemala, C.A. 2020 abril 

¿Haz amado alguna vez?

Dime, ¿cómo has amado?.. dime, ¿qué es amar?
Te dire que yo era una mujer sin tierra, hallé su mirada y me interné allí, haciendo de ella mi hogar; hallé mi suspiro en el timbre de su voz y me perdí en su risa… aún escucho como un eco en el abismo, su manera de decir mi nombre y tiemblo.
Los días pasaban lentos, su alegría era mi alegría y su dolor el mío, un canto espontáneo en el alma decía, "te amo" y en cada nota escondía su nombre… susurrando un para siempre, esperando un encuentro.
Intenso…, crédulo, ingenuo, así fue el sentimiento que creció dentro de mi; tan fuerte, tan inmenso que mi razón y mi fuerza perdieron su voluntad.
Qué agonía aquellos instantes sin poder mirarnos, sin poder sentirnos, sin poder besarnos el alma.
La distancia tras la noche asechaba la entrega, secuestrando mis gemidos que desesperados buscaban la muerte en su piel.
Escribí entonces mil poemas de amor, todos para el y él, los leía para mi hasta el cansancio, hasta la entrega inevitable, hasta el orgasmo terrible, desgarrador, sediento de su esencia.
En cada verso, yo era suya, en cada pausa se entregaba a mi.
Inmortal como el poema que aún recita un nosotros, le amé; cuando la noche era violenta y despiadada, su sombra traspasaba en un escalofrío mi cuerpo exigiendo verdades ocultas, miedos pasados… todo se lo dí.
Desnudé cada parte de mi, pinté caricias invisibles en el lienzo de mi alma, rendida por la sensata estupidez que me arrastraba a su caudal, a su río incesante que arrazaba con todo.
Amé de tal manera entonces su fuerza, la misma que me lanzaba al vacío y me hacía volver con la ternura de sus silencios.
También él desnudó su alma, también él tembló de amor, también sus demonios callaron su voz al verme.
¿De qué otra manera puedes amar a alguien?, si aún su sombra cubre mis noches, si mis poemas no saben otro verso más que el necio que le nombra incógnito.

Leslie Mansilla 
Guatemala, C.A. 2020

Soliloquio de febrero.

Tengo una historia guardada en mis bolsillos, le busco cada que olvido estar viva; a veces me pinta una noche tormentosa, otras veces me inunda hasta las lágrimas en un río que no tiene más cauce que el amor.

Trae consigo una melodía triste y le abrazo, como un amuleto de buena suerte,
como si soltarle fuera la muerte.

Ésta historia no olvida la tierna madrugada, cómplice de éste insomnio que ha vuelto a ser mi amigo.
Le contengo con un café para disminuir la tensión y acercarme un poco más a éstas letras que me conducen hasta el yo misma, que me reconcilia.

No sé cuantos pasos he recorrido,
si es una historia vieja o eterna, sólo se que fui yo la protagonista y él, el fantasma de mis días.
Y sigo hablándole, en segunda persona como si nunca se hubiese ido hacia el pasado, cada vez más lejano, cada vez más inofensivo.
Contemplo su mirada cada que cierro los ojos y mi alma no se olvida.

Intento que no duela demasiado… sólo lo suficiente para un poema, para una noche alada, vestida de sedas, bañada de rocío.
Susurro para que no pueda escucharme desde la lejanía de sus costas, mientras duerme, yo canto al viento.

Les Mansilla, Guatemala, C.A. 2020

#SunsetPoet

Escombros

-¿Alguna vez has palpado el descenso de la noche, cuando atrevido desliza el pasado en el silencio profundo que tenemos dentro ?- La piel se eriza y el corazón acelera su paso por la vida como queriendo detener los segundos que advierten la permanencia en un cuerpo.
La música y las aguas calmas que empapan el momento, esas que intentan traer de vuelta el alma; sostener el aliento antes de que escape en un suspiro, la vida.
Sólo son un vestigio de la fuerza con la que aun sopla dentro de mi, como un viento recio aquello que me hace temblar.
Lloro… lloro sin medida, ésta vez no intento calmar el dolor que me produce susurrar una poesía; imaginar la tímida caricia… aquella caricia.

Respiro… recorro mis brazos con mis manos, intento calmar el frío.
Me fijo del dolor y el amor que permanecen dentro, que yacen en el olvido.
Les veo como huérfanos, desnutridos y arapientos. Uno abraza al otro, como niños temerosos, sin confianza.
Espejismos que insisten, hasta estremecerlo todo dentro, con sus miradas frías.

Un leve dolor en el pecho me hiere, no puedo alejar la mirada que me aterra; la mirada que confronta mis verdades y me obliga a vivir intensa la soledad mas densa, el amor mas profundo, la poesía que vibra hasta el cansancio de los párpados en la madrugada.

Pobres sentimientos huérfanos… no se si un día morirán de frío o de hambre.
No puedo abrazarles, no puedo consolarles…

Les Mansilla / 22/02/2,020

Renuevo

¿Cómo vedar el alma del poema que nace en un renuevo, 
desde las profundidades del ser?
Sería apostatar ante el sentir más puro, 
desechar la fibra que me une con lo eterno,
con la esencia divina, 
de quien desciende todo don perfecto.

Porque aún cuando cierro los ojos
y contemplo en mi interior,
encuentro en el suspiro más profundo,
la presencia de Dios.

Me ha dotado de versos para sanarme las heridas,
me ha dado un lenguaje piadoso 
que trasciende en la memoria,
el alma y el tiempo.
No se apagará si no hasta el día que yo muera la poesía; 
ésta que brota como el manzano.
No dejarán las palabras de alinearse 
y desfilar el más simple poema que conozco,
mi vida.

Leslie Mansilla / Guatemala, C.A. / 2020

Intento sostener el sollozo que se escapa esta noche, congelar las lágrimas que inevitablemente caen porque no tienen más espacio en el alma.
Desbordado el sentimiento dentro de mi, se agobia el corazón al susurrar tu nombre que es sacrilegio en mis labios agrietados por el frío de la noche, por la ausencia de tus besos.

Es tan confuso el destino, haciendo frente a la vida, voy negando el amor.

Leslie Mansilla / Guatemala C.A. 2019

Ya Es Invierno

Ya es invierno y los días no esperan la calma, transcurren como transcurre el viento sin tiempo contra mi rostro,
agrietando mi sonrisa.
Un frío inmesurale me invade, helando cada pensamiento hasta el silencio, hasta la oscuridad de la nostalgia.

Tengo miedo…

Mi alma desnuda manifiesta su pena.
Es la hora más vulnerable.
Deja caer el velo que a penas cubría mis pechos heridos.

Tiemblo de miedo…

Miedo del destierro de mis pensamientos, de la franca insensatez que devora el ahora,
el afán de lo perfecto de lo intachable.
.
.
.
Estoy rota, tengo marcas que aún duelen.
Esa es la verdad…
Intento hacer un poema que no cante triste, que oculte el drama y me muestre viva.
Solo quiero que mis ojos internos no se engañen, que la mente por sensata que parezca no se olvide que aún adolesco.
Quiero andar callada o agitando el viento. Libre de tabúes personales, decir sin hablar mucho, callar sin que se note demasiado.
Extender las manos sin ocultar de mi misma la tristeza, apostatar ante las apariencias.

Leslie Mansilla, Guatemala C.A. 2019

Los Sueños Se Cumplen

Cuando chica solía buscar el paisaje hermoso de un atardecer desde la copa más alta de un arbol. (Mi árbol)

Tenía entonces pocos años y una casi nula noción de lo que es la poesía, sin embargo tenía siempre conmigo un cuaderno, en el detallaba cada uno de esos bellos atardeceres que llenaban mi alma.

Hoy, después de muchos años un libro ha dado vida a la poesía que se ha alojado desde entonces en mis entrañas. No precisamente tallo un atardecer, pero en esencia todo aquello que leas, es mi mas digna y fiel expresión.

Gracias a letrasypoesia.com por tan precioso privilegio de ver un sueño cumplido y permititme ser parte de su primer libro “Tren Sin Parada”, es un orgullo estar incluida en entre tan excelentes escritores.

(Ya pueden adquirirlo en Amazon)

No os lo pierdan, está hermoso!

Barco De Papel

Una fotografía trae desde lejos un barco de papel,
un otoño fugaz,
una inhóspita noche.

La nostalgia diluida en mi ser,
permanece gris.

Recuerdo cuando niña los pensamientos como tartamudos viniendo uno tras otro,
tras otro
y tras otro,
como las notas persistentes de una melódica sonata que no se detiene… aquella intuición palpitante,
de la pérdida inevitable.

Siempre el temblor,
siempre el llanto.

… tan sola,
contemplando tras la ventana el oscuro paisaje,
el invierno desafiante azotando las ramas cansadas de una vida.
(Aún escucho sus quejas)

¡Que vacío en el alma!

Buscaba por las mañanas, en un vaso de leche calmar la orfandad en los huesos, la pena que callaba mis sueños.

Indagaba la risa del abuelo,
la esperaba ansiosa,
casi desesperada.
Me intrigaban sus plegarias,
y su llanto desmedido, diciendo: “Santo, Santo, Santo”.

Miles de interrogantes vagando en mis pupilas danzantes,
experta en oídos sordos y ruidos internos extravagantes,
así mis pensamientos construyendo muros.
… Tan altos los muros,
tan frágiles.

Recuerdo mis pasos entonces,
eran lentos y rectos en la acera.
Siempre hablando conmigo misma,
guardando el miedo en los bolsillos.

Y volvía la noche,
sola,
fría,
triste.
Cada noche
y cada noche.

Hoy, mi ventana está cubierta por espesas cortinas y el viento insiste en ser violento.
He trascendido hasta la madrugada,
con el barco de papel en mi conciencia.

Se aleja,
me libera,
quizá me salva.

Leslie Mansilla / Guatemala, C.A. / 2019 / Derechos reservados de Autor

Fotografía por Gris Marza, Toluca México